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Paula Newby Frazer “La Reina de Kona”

Perfil biográfico:

Vencedora en ¡ocho ocasiones! del Ironman de Hawaii, la más grande de todas las pruebas, (1986-88- 89- 91- 92- 93- 94- 96). Además de vencer en la prueba femenina, a veces se ha codeado con los mejores especialistas masculinos, por ejemplo en 1988, año en el que ocupó el ¡¡ undécimo puesto!! de la general absoluta. Un verdadero shock.

Solo citar su nombre en una reunión de deportistas los debería obligar a ponerse en pie. La verdadera reina del triatlón, “La reina de la lava”, “La Ironlady”, cualquiera de estos apelativos es válido para referirse a la más grande triatleta de todos los tiempos.

Además de en Hawaii, la prueba para la que verdaderamente entrenaba, (algo así como Indurain, todo por el Tour), ha vencido , entre otras pruebas, en el Ironman de Japón, (en cinco ocasiones), Roth, (2), Lanzarote, (1) y Niza, (4). En total, su palmarés asciende a más de treinta victorias en pruebas internacionales de Larga Distancia.

Nacida en Zimbabwe, en 1962, de padres sudafricanos, de muy niña se trasladó a Sudáfrica, donde creció. En su niñez y adolescencia practicó ballet y natación, este último deporte a nivel nacional, obteniendo buenos resultados,(1’04” en 100 mariposa) pero en los años 70, el apartheid impidió que compitiera a nivel internacional. Con 16 años abandonó la competición en las piscinas, con el único contacto deportivo del aerobic en los gimnasios y a veces la carrera a pie como diversión.

Su primer contacto con el triatlón fue en 1983, cuando unos amigos le refirieron entusiasmados sus experiencias en el nuevo deporte. Comenzó a competir, pero más como diversión que como reto deportivo, si bien sus grandes cualidades innatas la hicieron destacar muy pronto. En 1985, y gracias a un premio obtenido en un triatlón en Sudáfrica, viaja al Ironman de Hawaii. No estaba muy entrenada, porque era la típica trabajadora de 9 a 17, pero sorprendentemente fue tercera, en un año en el que venció la antigua corredora universitaria y ciclista, la sonriente, de cabellos dorados, Joanne Ernst… y fue entonces cuando su vida cambió y animada por sus amigos se decidió a probar e intentar ser profesional en el nuevo deporte; paso obligado para ello fue mudarse a vivir a California, la patria del triatlón, entonces y ahora. En 1986 vive ya en Encinitas, al norte de San Diego, con estancias esporádicas en el verano, a partir de entonces, en Boulder, Colorado, donde también entrenan los grandes.

Ese mismo año ya vence por primera vez en Hawaii, y vive exclusivamente de los premios, hasta 1988, año en el que consigue sus primeros grandes patrocinadores . A menudo entrena con sus nuevos amigos, Mark Allen, Julie Moss, el alemán Wolfgang Dittrich, (el triatleta que abrió el camino en EEUU a hombres como Zack ó Hellriegell), también con el que se convertiría en su pareja y top ten en Hawai, Paul Huddle… si bien era, ( y aún es) frecuente verla entrenar con grupos de aficionados, ya que la Ironlady era y es una persona afable, divertida y distendida, tanto en el entrenamiento como en su vida social y personal.

Pese a que a finales de los noventa anunció varias veces su retirada, y pese a su abandono en 1997 en Hawaii,(“fundida” en la maratón) aún hoy sigue en activo, aunque lejos de los tres primeros puestos en Kona, si bien compitiendo a gran nivel, mejor si cabe que sus coetáneos Tinley, Molina ó Moss . Puedo aseguraros que verla en persona impresiona y que su aureola no se extingue. Nacionalizada nortemericana desde hace años, en la actualidad compagina sus entrenamientos con su asistencia a clinics y stages de entrenamiento para triatletas amateurs. También ha escrito libros y colaborado en otros, siendo una de sus “cruzadas” la incorporación de la mujer al ámbito deportivo en la misma medida que el hombre.