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Mark Allen "The Grip"

Perfil biográfico:

Nacido el 12 de enero de 1958 en Glendale, California. Seis veces vencedor del IM de Hawai, la última en 1995 a la edad de 37 años, diez veces vencedor en Niza y vencedor del primer campeonato de mundo oficial de corta distancia, ITU, en Avignon, Francia en 1989.Entre los añps 1988 y 1990 participo en mas de 20 pruebas sin conocer la derrota. A lo largo de su carrera deportiva que terminó en 1996, consiguió la espectacular cifra de un 90% de podiums en las pruebas que disputó.

Nacido en California, se puede decir que ha vivido en California toda su vida. Se crió en Palo Alto, una pequeña localidad muy cerca de San Francisco, lugar del que se solo se movió en su juventud para cursar sus estudios universitarios pero sin salir de California, de la que siempre vivió y vive enamorado. Su destino de estudiante, San Diego.

Es un hombre básicamente sencillo y hasta me atrevería a decir que tímido. Su carácter de introvertido luchador se fue forjando en la adolescencia, una etapa de su vida en la que dedicaba su tiempo de ocio a la natación, un deporte en el que era bueno, pero no destacado; un buen nadador de club, digamos.

En 1980 completa sus estudios universitarios, (licenciatura en Biología). En el transcurso de estos años ha abandonado la práctica concienzuda de la natación y se divierte nadando ocasionalmente, corriendo pero menos, muy de cuando en cuando, y trabajando como socorrista en las playas de San Diego. Fueron tiempos de duda en busca de la propia identidad. Tanto es así que Mark comenzó a estudiar un Master en Nutrición y no lo terminó, hizo los exámenes de admisión para la escuela de Medicina, (su padre fue un prestigioso doctor) y al final se echó atrás mientras tanto, seguía con su trabajo de Life Guard.

Un acontecimiento que cambió su vida fue el Ironman de Hawai de 1981. Una compañera suya de trabajo en las playas de San Diego, Julie Moss, tuvo aquel histórico final de carrera dramático, cayéndose a poco de entrar y sin poder in extremis vencer. Mark pudo contemplarlo por TV, lo mismo que miles de americanos. Este hecho le empujó a probar y justo el año después ya entrenaba para Hawai. Tras pasar las pruebas de calificación se presentó en Kona y en su primera participación salió justo detrás de Dave Scott del agua. Durante la primera mitad del ciclismo ambos pedalearon muy cerca, pero justo nada más pasar Hawi, (turnaround) , Mark rompió el cambio y su bicicleta se quedó en la marcha más dura, por lo que perdió todas sus opciones. Cuenta la historia que ese día se conocieron los dos grandes reyes de Hawai, Scott y Allen; en el ciclismo, nuestro protagonista se colocó a la altura de The Man y le espetó: Hola, yo soy Mark Allen, a lo que Dave respondió: Hola, y yo Dave Scott. Tras su mala suerte en Kona, The Grip entrena duramente durante dos meses y se impone en la I edición del triatlón de Niza, entonces el más importante de Europa.

En ese 1982 comenzó su historia de sueños frustrados y de vuelta a empezar. Siete años de paciencia, de duros entrenamientos hasta que en 1989 pudo vencer por primera vez en Hawai. Año tras año partía como uno de los favoritos, pero no acababa por cogerle la verdadera medida a la prueba y pese a liderar a veces la competición hasta mediada la maratón, nunca conseguía imponerse. Su empeño y su saber esperar deberían servir como ejemplo a esos jóvenes de gran calidad que esperan llegar y besar el santo en esta , a veces, esquiva prueba. Si, a la séptima fue la vencida, en la tal vez más bella carrera de la historia en Hawai, la que pasará a la historia y leyenda de la prueba en la lava: La Batalla del Siglo. Scott y Allen libraron una bella y dura batalla durante ocho horas, codo a codo, juntos desde la natación hasta los últimos dos kilómetros de la carrera a pie, momento en el que Allen pudo descolgar al mito Scott. Ese día Mark Allen fue el más fuerte, pero escondió su energía durante largas horas, sabedor de que lo más duro de la carrera a pie era la cuesta que hay justo antes de entrar en Kona; allí aceleró al máximo, después de haberse armado de paciencia durante horas y pudo doblegar a su gran rival. Firmó su gran victoria después del enésimo intento con estas palabras: Es fácil dudar de uno mismo cuando no te sale una cosa a la primera ó a la segunda. Pero si tienes la paciencia para seguir intentándolo y algo de suerte, lo conseguirás.

Sus duelos en Niza con Yves Cordier tampoco tienen desperdicio. En 1992, después de haberse roto la clavícula en primavera, y haber perdido muchos entrenamientos, se dudaba de su puesta a punto para la cita. Después de salir del agua algo más "tocado" que en ediciones precedentes, la bici no le fue excesivamente bien, llegando solo a situarse entre los diez primeros en el tramo final del ciclismo. Comenzó a correr quinto, a 9' de Cordier; poco a poco fue pasando a sus rivales y a 500 metros de la meta llegó hasta el francés, que acompañado por una legión de motoristas, bicicletas, gente corriendo, no pudo hacer nada por evitar la victoria de un Allen que siempre cree en si mismo.

Mark Allen está unido a aquella triatleta que tanta influencia tuviera en su inicio en el triatlón, Julie Moss, con la que tiene un hijo de once años. Sigue viviendo en California, (Cardiff by the Sea, al norte de San Diego). Su vinculación a la Corporación Mundial Ironman, de la que es un magnífico embajador, le hace estar presente en muchas pruebas del circuito , entre ellas las europeas de Gerardmer y Klagenfurt. También es reseñable su labor como entrenador; se pueden contratar sus servicios en la web www.markallenonline.com