Esta es la historia de mi "Triatlón para todos" Hace unos añitos no era capaz de correr ni 5 minutos seguidos. De hecho fue ahí cuando me dije que eso se había acabado.
A mí siempre me había gustado correr. Siempre he sido un chaval gordo y aunque con 19 añitos estaba como un pincel, después mi vida a todos los niveles se redujo a cero.
En Octubre de 2009 hice mi primer olímpico en tres horas y media, mientras que en 2006 no podía subir unas escaleras del metro sin morirme.
Se por experiencia lo que cuesta obtener resultados cuanto partes de un nivel tan bajo y escribo mi historia para que algún novato o alguien que conozcáis que esté sin motivación ninguna y no obtenga resultados, vea cómo se hace para empezar desde bajo cero.
1ra etapa: Subcero Hace tres años empecé por seguir un consejo de alguien muy especial para mí, que me dijo que empezara corriendo 1 minuto y descansando lo mismo caminando, luego 2 min y el lo mismo caminando, y así hasta no poder más.
Poco a poco el cuerpo se acostumbra y se puede empezar a en tiempos más altos y acabar en media hora. Ojalá mi profesor del colegio me hubiera enseñado cómo correr los dichosos 20 min por el Parque Norte y no hubiera sido un bola hasta el Instituto.
Considero esta etapa como la más dificil, ya que es la más desmotivante y en la que los resultados son tan bajos que tienes que estar muy mal para seguir sufriendo para tan poco.
Cuidar la alimentación también es muy importante en esta etapa subcero. No es hacer dieta ya que sino se haría más cuesta arriba todavía, sino simplemente ir sustituyendo alimentos. Bollería por fruta; carne roja por pescado; pasta por arroz; y frituras ninguna o las mínimas.
2da etapa: Pulsómetro Esta etapa es en la que hay mayor pregresión y es más agradecida que la 1ra. Es la que llamo etapa con pulsómetro ya que es lo que me permitío llegar a correr durante más de una hora.
El cuerpo ya se ha acostumbredo a hacer ejercicio y se ha ido adaptando de forma progresiva.
Es más fácil también hacer dieta ya que también se ha cambiado de costumbres a la hora de comer.
Aquí el entrenamiento ya no consiste en correr 20 min y descansar caminando lo mismo, sino correr en la zona aeróbica de pulsaciones.
Hay reglas de cálculo y diversas formas de calcularlo. La que mejor me funcionó es la de esprintar hasta quedarse sin aliento y ver lo que marca el pulsómetro de forma estable al parar en seco.
De ahí coger el 75% y mantenerse ahí diez pulsaciones por abajo y unas quince por arriba.
Por ejemplo, si tras esprintar y salirse el corazón por la boca te dan 208 pulsaciones el 75% son 156, con lo que habría que estar entre 146 y 171.
Ahora el entrenamiento consiste en mantenerse con esas pulsaciones e ir viendo como varían con la respiración, subidas y bajadas etc.
Así se va conociendo el cuerpo mejor y se ve una progresión directa con relación al tiempo que pasas en esas pulsaciones.
De hecho llega un momento en que deja de costar mantenerte en las pulsaciones y eso se debe a que el corazón, que es un músculo, se ha desarrollado más y por tanto si esprintas y te detienes de nuevo se ve que el cuerpo se recupera antes.
En esta etapa también se puede ir modificando la alimentación hacia más comida sana y ver como afecta al cuerpo de uno.
Se aprende mucho de uno mismo durante esta etapa. Así llegué a correr durante una hora del tirón como entrenamiento y no pasarme una semana recuperándome.
3ra etapa: Transiciones Aquí ya pasé a coger bici, con un corazón más fuerte conociendome la respiración, con piernas más resistentes y con el coco acostumbrado a sufrir de forma continua.
Ahora lo que hacía a veces es hacer las dos cosas en el mismo entrenamiento. Bici y luego correr, o correr-bici-correr, y todas sus variaciones.
En cuanto a alimentación, hacía el método siguiente, en el que cuidaba de forma muy estricta la comida de lunes a viernes, con ensaladas, frutas, verduras, arroz y pescado. Del resto de alimentos nada de nada, hasta el fin de semana en el que comía de todo.
Ahí se notan mucho los cambios de rendimiento y lo que afecta lo que comes con lo que entrenas. También te enseña lo tu curpo asimila mejor y peor.
De hecho, pesandose en ayunas todas las mañanas al despertarse, se va viendo las oscilaciones que tiene uno y cuál es el peso estable.
Además, se ve muy claro lo perjudiciales que son las dietas milagro y sus efectos rebote.
Es una etapa muy estable en la que no se notan grandes cambios. Por el contrario se asienta lo aprendido en etapas anteriores y se convierte el entrenamiento en costumbre.
4a etapa: Gimnasio Ahora el cuerpo se ha adaptado y te pide comida sana y ejercicio. Ya es un hábito y no te sientes a gusto sino haces algo de ejercicio en varios días o comes grasuuza durante varios días.
Con el gimnasio fui potenciando las partes más débiles. Aquí depende mucho de cómo hagas los ejercicios el tipo de resultado.
En mi caso los brazos eran lo más débil y por tanto los ejercitaba de la siguiente forma ya que el gimnasio aburre mucho y los resultados tardan en verse.
Hacía muchas repeticiones con poco peso, que iba aumentando en cada serie hasta quedarme sin fuelle para luego volver a bajar de pesos.
Aquí se prende también que coger músculo significa pesar más, ya que la grasa es menos densa que el músculo. También que cuanto más músculo se tiene más energía consume tu cuerpo tanto como cuando haces ejercicio como sino.
Es lo típico de ese que comía de todo y no engordaba ni a patadas.
Aquí cometí bastantes errores de sobre entrenamiento, ejercicios mal hechos, lesiones, etc.
De los errores también se aprende.
Al menos el objetivo lo conseguí, y cuando volví a tirarme a la piscina al cabo de unos meses, la diferencia la noté muchísimo ya que ahora cuando movía los brazos, avanzaba y todo.
5a etapa: Piscina Es mi etapa actual. Lo que peor llevo y lo que más me cuesta. He ido cogiendo técnica poco a poco. Mantener la cabeza mirando al fondo, intentar tener el culo fuera del agua, girar bien el cuerpo para sacar los brazos hacia arriba, lanzar las manos hacia adelante lo más planas posible al meterlas en el agua, manener las piernas estirardas y utilizarlas para estabilizarse, etc. Y todo eso sincronizándolo con una respiración correcta!
Lo bueno es que ya sabe uno algo acerca de lo que hace bien y mal para corregirse poco a poco y coger más práctica.
Ahora tengo más presente los sobre entrenamientos y el ir aprendiendo más de técnicas de entrenamiento en profundidad.
Ya sé que los resultados de lo que haces hoy los ves dentro de varios meses.
Tampoco quiero volverme un "flipao" sino seguir con la filosofía "Happy Ironman" y el "triatlón para todos los públicos", así que me uní a este club.
Retos Otra cosa que me ha motivado e impulsado a mejorar son los retos. Los retos no han de ser imposibles ni inalcanzables ni a demasiado largo plazo.
Empecé con el reto de hacerme la San Silvestre Vallecana, que son 10km y te lo pasas genial corriendo con la gente disfrazada a un ritmo cómodo.
Después vino el medio Marathon, en el que acabé destrozado, pero que me encantó porque mes y medio antes me había desgarrado aductor esquiando y creía imposible hacerlo, pero lo hice.
El cuerpo se recupera antes y mejor cuando haces deporte.
Como estaba crecido después de aquello, fui a por mi primer triatlón, en modalidad Sprint. No me ahogué de milagro en el río Pisuerga y gracias a que un amigo me esperó y acompañó en el recorrido, pude acabar.
Ya estaba enganchado a ésto, así que el año siguiente el resto era hacer lo mismo, pero mejor, y poder hacer mi primer olímpico.
san Silvestre, medio maratón, triatlón sprint y finalmente, el primer olímpico.
Ahora a por el siguiente reto!